Textura de detalle
Textura de alta frecuencia, teselada muy densamente, que se mezcla de cerca para ocultar que la textura base se vuelve borrosa cuando la cámara se acerca.
Una pared o un suelo llevan una textura base de resolución limitada. Si el jugador se pega a ella, cada téxel se amplía hasta que la superficie se convierte en una papilla. El truco es modular una segunda textura, normalmente en escala de grises, teselada muchas más veces —grano, poros, trama— para que el ojo vea estructura nítida donde solo había un borrón de color. La textura de detalle se desvanece con la distancia para no molestar de lejos.
La técnica era habitual en los motores de finales de los noventa, entre ellos Unreal (1998) y Tribes, cuando la memoria de texturas escaseaba. La mayor resolución base, los mapas de normales y la texturización virtual han asumido desde entonces casi todo el trabajo, pero la idea sobrevive en los mapas de normales de detalle.