Fractura de Voronoi
La forma más habitual de romper un modelo en fragmentos creíbles: esparcir puntos y dejar que la celda de Voronoi de cada uno sea un trozo.
Se reparten puntos semilla dentro de una malla, más densos donde va a impactar una bala o una explosión, y se calcula el diagrama de Voronoi. Cada celda se recorta contra la superficie del modelo y se convierte en un fragmento. Las celdas son convexas por definición, que es justo lo que quiere un motor de física: cada pedazo puede ser un cuerpo rígido con una envolvente de colisión convexa y barata en vez de una forma arbitraria y cara.
El corte suele hacerse de antemano en herramientas como Houdini o el Cell Fracture de Blender, y el juego sustituye el objeto por los fragmentos ya preparados cuando algo se rompe. Chaos Destruction de Unreal (2019) y Blast de Nvidia construyen jerarquías de fragmentos para que un muro se parta primero en bloques grandes y se desmorone después. Queda muy bien en hormigón y cristal, peor en madera, que se niega a romperse como un cristal.