Desplegado UV
Aplanar la superficie de un modelo 3D sobre un plano para poder pintar sobre ella una imagen de textura.
Una malla vive en tres dimensiones, pero la imagen que la envuelve es plana, así que cada vértice necesita una coordenada 2D —una UV— que indique dónde muestrea en la textura. Producir ese mapeo implica cortar la superficie por costuras y disponer las piezas como una piel desollada, minimizando a la vez el estiramiento y el espacio desperdiciado. Las letras U y V simplemente nombran los ejes de textura, elegidas porque X, Y y Z ya estaban ocupadas. Mal hecho causa distorsión y costuras visibles; bien hecho empaqueta de forma compacta, lo que alimenta directamente los atlas de texturas y los mapas de luz. Herramientas como Blender automatizan buena parte, pero los artistas aún ajustan las costuras a mano.