Sega Super Scaler
La serie de placas recreativas de Sega de mediados de los ochenta que escalaba sprites por hardware y fingía tres dimensiones hasta que los polígonos se pusieron al día.
Hang-On y Space Harrier llegaron en 1985, OutRun en 1986 y After Burner en 1987, todos con Yu Suzuki como motor. El truco de las placas era dibujar cientos de sprites por fotograma a cualquier tamaño: un árbol lejano es el mismo mapa de bits que uno cercano, solo que más pequeño. Basta con hacerlos crecer a medida que se acercan y curvar la carretera con desplazamientos por línea; el cerebro pone el resto. La placa de OutRun llevaba dos procesadores 68000 para dar abasto.
Las consolas domésticas no podían escalar sprites, y las conversiones lo dejaban claro. La época terminó cuando la placa Model 1 movió Virtua Racing con polígonos de verdad en 1992, también desde el departamento de Suzuki.