Estirar y encoger
Principio de animación que deja a un objeto comprimirse y estirarse al moverse para transmitir peso, velocidad y vida.
Una pelota rígida que rebota parece muerta. Si la aplastas en el instante del impacto y la estiras al subir y bajar —conservando el volumen de forma clásica, de modo que lo que pierde en alto lo gana en ancho— el cerebro lee material y fuerza de inmediato. El principio es el primero y más básico de los doce de Disney, expuestos por Frank Thomas y Ollie Johnston en The Illusion of Life (1981).
En los juegos se consigue con animación de escala, esqueletos rigueados o shaders, por lo general sobre un movimiento interpolado con una curva de easing suave. Bien dosificado da peso a un personaje; en exceso, todo se vuelve gomoso y caricaturesco, lo que encaja con unos estilos y arruina otros.