Preamplificador de micrófono
La primera etapa de ganancia tras el micrófono, que eleva una señal débil hasta nivel de línea.
Un micrófono dinámico entrega alrededor de −60 dBu, y el resto de la cadena espera +4 dBu. El previo debe aportar entre 40 y 60 dB de ganancia sin añadir ruido propio, lo cual es más difícil de lo que parece: cualquier soplido que nazca aquí lo amplifican todas las etapas siguientes. La calidad se expresa como EIN, ruido equivalente de entrada; los buenos diseños rondan los −128 dBu. El mismo circuito suele suministrar alimentación phantom a los micrófonos de condensador.
Toda interfaz de audio trae previos integrados, y los actuales son técnicamente excelentes. Aun así existe una industria entera de aparatos independientes, a menudo inspirados en el 1073 de Rupert Neve de hacia 1970, que se venden por su color más que por su limpieza. Transformadores y unos cuantos armónicos, vaya.