Nivel de línea
La intensidad de señal que usan los equipos de audio para comunicarse entre sí después del preamplificador, en dos variantes incompatibles: +4 dBu en el estudio y −10 dBV en casa.
Un micrófono entrega unos pocos milivoltios y hay que amplificarlo. Tras el preamplificador, la señal queda a nivel de línea, y para eso hay dos estándares. El equipo profesional usa +4 dBu, unos 1,23 V RMS, normalmente balanceado. El doméstico usa −10 dBV, unos 0,32 V. Que se midan con referencias distintas —0,775 V y 1 V respectivamente— hace que la diferencia parezca menor de lo que es: unos 12 dB.
Si se conecta un reproductor de CD a una mesa de estudio, suena flojo y con ruido; al revés, distorsiona. De ahí el conmutador +4/−10 de muchas interfaces de audio. Entre el nivel de micrófono y el de línea está el nivel de instrumento, donde una guitarra eléctrica necesita además una impedancia de entrada alta: por eso suena delgada si se enchufa directamente a una entrada de línea.