Audio balanceado
Dos conductores de señal con la misma impedancia respecto a masa, de modo que la interferencia que afecta a ambos se resta en el receptor.
Un cable largo es una antena y recoge zumbido de la red eléctrica y de los fluorescentes. Si dos conductores viajan trenzados, reciben prácticamente el mismo ruido. La entrada es un amplificador diferencial que solo atiende a la diferencia entre ellos, así que lo que es común a los dos —el modo común— desaparece. La eficacia de ese truco se mide como CMRR.
A menudo el conductor frío lleva una copia invertida de la señal, pero lo que hace el trabajo es el equilibrio de impedancias, no la imagen especular. Por eso una tirada de 100 metros del escenario a la mesa puede ser silenciosa mientras un cable de guitarra de seis metros ya zumba. Los conectores habituales son XLR y jack TRS.