Detección de tonalidad
Dejar que un algoritmo decida en qué tonalidad está una grabación, sobre todo para que los DJ puedan mezclar temas que encajen.
El método de base viene de la psicología de la música. Carol Krumhansl elaboró a principios de los ochenta perfiles tonales —cuánto parece encajar cada clase de altura en las tonalidades mayores y menores— y el algoritmo de Krumhansl–Schmuckler se limita a correlacionar la distribución de alturas de una pieza con los 24 perfiles y quedarse con el mejor. Para audio, esa distribución se obtiene de un cromagrama.
A mediados de los 2000 se convirtió en producto: herramientas como Mixed In Key etiquetaron las bibliotecas de los DJ con los códigos de la rueda Camelot, y la mezcla armónica pasó a consistir en elegir números vecinos. Los fallos son previsibles. Las tonalidades relativas, como do mayor y la menor, comparten todas las notas y se confunden constantemente, y la música modal no encaja bien en ningún perfil.