Rejilla de Cardano
Una tarjeta con agujeros que se coloca sobre una carta de aspecto inocente: solo las letras que asoman por los huecos forman el mensaje real.
El matemático italiano Gerolamo Cardano describió el método en 1550. El remitente apoya la plantilla en el papel, escribe el mensaje secreto en los huecos, retira la tarjeta y rellena el resto con prosa cotidiana. El destinatario tiene una plantilla idéntica. En rigor es esteganografía, no cifrado: el texto no se transforma, solo se esconde, y la prosa de relleno, a menudo forzada, delató a más de un remitente.
Una variante posterior, la rejilla giratoria (Fleissner, 1881), se gira un cuarto de vuelta cada vez hasta cubrir toda la cuadrícula en cuatro posiciones. Eso la convierte en un cifrado por transposición puro. El ejército alemán la usó brevemente en 1916, hasta que los criptoanalistas franceses la dejaron sin sentido en pocas semanas.