Manuscrito Voynich
Un libro ilustrado del siglo XV escrito en un sistema que nadie sabe leer: cifrado, lengua desconocida o un fraude muy elaborado.
Lleva el nombre del librero anticuario Wilfrid Voynich, que lo compró en 1912, y hoy se guarda en la Biblioteca Beinecke de Yale. La datación por carbono 14 del pergamino, en 2009, lo situó entre 1404 y 1438. Sus páginas están llenas de plantas que no existen, diagramas astronómicos y figuras desnudas en baños. William Friedman y otros descifradores de la guerra lo intentaron sin resultado.
El texto tiene estadísticas parecidas a las de las palabras —las frecuencias siguen aproximadamente la misma distribución que las lenguas naturales—, pero también repeticiones extrañas que ninguna lengua conocida presenta. En 2004 Gordon Rugg demostró que se puede generar un texto similar con una rejilla de Cardano y una tabla de sílabas, lo que reforzó la hipótesis del fraude sin probarla. Cada año se anuncia alguna «solución» nueva, y cada año se descarta.