Modo demostración (attract mode)
Lo que hace una recreativa cuando nadie le ha echado una moneda: jugar sola, enseñar la tabla de récords y mendigar atención.
Una máquina parada en un salón recreativo no gana dinero, así que ya en los años setenta las recreativas repetían en bucle la pantalla de título, la tabla de puntuaciones y una breve muestra del propio juego. Pac-Man presentaba a sus fantasmas uno a uno, con nombre y apodo. La demostración rara vez la manejaba una IA de verdad; lo habitual era una secuencia grabada de pulsaciones que se introducía en la lógica del propio juego.
Eso solo funciona si la lógica es totalmente determinista. Doom reproducía demos grabadas en su pantalla de título, y cuando una versión posterior cambiaba algo de la física, las demos antiguas empezaban a chocar contra las paredes: misma entrada, otro mundo. Las consolas domésticas heredaron el modo tal cual, mucho después de que nadie necesitara que lo convencieran para meter nada.