ASIC
Circuito integrado diseñado y fabricado para una sola tarea concreta en lugar de ser programable: enormemente más rápido y eficiente que una CPU en eso, e inútil para todo lo demás.
El compromiso es directo. Una CPU sirve para cualquier cosa pero desperdicia energía en tareas especializadas; un ASIC graba la función en el silicio y obtiene el máximo rendimiento por vatio dentro de ese único propósito. Casos típicos: la minería de Bitcoin (los ASIC dejaron sin sentido minar con GPU, porque solo calculan SHA-256, pero millones de veces mejor), la TPU de Google para multiplicación de matrices, los chips de red y los bloques de función fija de un SoC (descodificación de vídeo, criptografía).
El precio es el desarrollo: diseñar y fabricar un chip a medida cuesta millones y tarda años, de modo que solo compensa con volúmenes altos o exigencias extremas. El término medio es la FPGA, hardware reprogramable, más flexible que un ASIC y más rápida que una CPU, pero más cara y lenta que el chip terminado.