Ponderación A
Curva de filtrado que atenúa los graves y los agudos extremos antes de medir un nivel sonoro, para que la cifra se parezca a lo que oye el oído a bajo volumen. Se expresa en dB(A).
La curva procede de las mediciones de igual sonoridad de los años treinta y reproduce aproximadamente la sensibilidad del oído a volumen bajo: fuerte atenuación por debajo de unos cientos de hercios, ganancia unitaria a 1 kHz y un ligero realce hacia 2–3 kHz. Hoy está recogida en IEC 61672, la norma de los sonómetros, junto con la ponderación C, casi plana, que se usa para picos y fuentes muy fuertes.
La ponderación A rige normas laborales, límites de ruido y las especificaciones de ruido de fondo de los equipos de audio, donde se aplica con entusiasmo para que la cifra quede unos decibelios más bonita. Su debilidad es que subestima los graves a niveles altos: el retumbar del subwoofer del vecino puede medir poco y aun así tener despierto a todo el edificio.