Válvula de vacío
El primer conmutador del ordenador: una bombilla capaz de decir sí o no, y que se rompía más o menos con la misma frecuencia.
Una válvula de vacío controla el flujo de electrones entre un cátodo caliente y un ánodo dentro de una ampolla de vidrio al vacío. Una tercera rejilla-electrodo regula ese flujo, y da a la vez amplificación y conmutación: la base tanto de la radio como de los primeros ordenadores. La tecnología llegó en 1904 y dominó la electrónica durante cincuenta años.
Los problemas eran el filamento y el vidrio. Las válvulas se calentaban, consumían mucha corriente y se fundían como lámparas. ENIAC, con sus 18 000 válvulas, sufría una avería más o menos cada dos días, algo que se sobrellevaba no apagando nunca la corriente: la mayoría de las válvulas fallan al calentarse. El transistor resolvió todo esto de golpe, y los ordenadores de los años 1960 fueron una clase de máquina completamente distinta.