TSMC
Fabrica los chips de casi todos los que los diseñan, y con ello se ha convertido en uno de los puntos únicos de fallo más delicados de la economía mundial.
Morris Chang levantó la empresa en 1987 sobre una idea entonces nueva: una fundición pura que solo fabrica para otros y jamás compite con sus clientes vendiendo productos propios. Eso hizo posible diseñar chips sin poseer una fábrica, y así nació toda la industria fabless: Nvidia, Qualcomm, los procesadores de Apple y AMD a partir de 2009.
La compañía abrió camino en los 7, 5 y 3 nanómetros mientras Intel se quedaba atrás. Concentrar la fabricación más avanzada del planeta en una sola empresa situada en una sola isla convirtió el sector en un asunto geopolítico, que es el telón de fondo de los planes estadounidenses y europeos para construir fábricas propias.