Tapeout
El momento en que un diseño de circuito se declara terminado y se envía a fabricar las máscaras. El nombre viene de cuando literalmente se grababa en cinta magnética.
Es uno de los pocos eventos genuinamente irreversibles de la ingeniería moderna. Un juego de máscaras para un proceso avanzado cuesta decenas de millones de dólares y tarda meses en producirse, y solo entonces pueden fabricarse los primeros chips. Si se encuentra un fallo funcional después, hay dos caminos: un respin de capa metálica, donde solo se sustituyen algunas máscaras — más barato, pero solo corrige ciertos tipos de fallo — o un respin completo. Por eso la verificación previa al tapeout ocupa la mayor parte del calendario de desarrollo y cuesta más que el propio trabajo de diseño. Para diseños más pequeños existen los shuttle runs, donde varios proyectos comparten un juego de máscaras y, por tanto, el coste.