Reverberación de muelles
Reverberación producida por un par de muelles helicoidales dentro de un tanque metálico, con un carácter inconfundiblemente rebotón.
Un transductor en un extremo hace vibrar los muelles y un captador en el otro recoge lo que llega, retrasado y emborronado. Hammond desarrolló la idea para sus órganos hacia 1940, porque los salones y las iglesias pequeñas carecían de la acústica a la que estaban acostumbrados los organistas. En los años sesenta Fender la metió en sus amplificadores de guitarra, y el "drip" empapado del surf es básicamente un tanque de muelles al máximo.
El tanque es barato y lo bastante pequeño para caber en un amplificador, pero no suena a ninguna sala, que es justamente la gracia. Además odia los golpes: basta una patada al amplificador para que los muelles retumben como un trueno, un sonido que los productores de dub usaban a propósito. Compárese con la más pesada y densa reverberación de placa.