Tubo Selectron
El tubo de memoria alrededor del cual se diseñó la máquina IAS, y que no llegó a tiempo.
Jan Rajchman empezó en RCA en 1946 a trabajar en un tubo que almacenaba carga en puntos direccionados individualmente, en lugar de como manchas sobre una imagen de barrido tipo ráster. Sobre el papel era la tecnología superior: el direccionamiento era directo en vez de posicional, y el diseño debía alojar 4096 bits por tubo. Con esa promesa, von Neumann especificó cuarenta Selectrones para la máquina IAS.
La promesa no sobrevivió a la fabricación. La versión grande no se podía producir con un rendimiento aceptable, y cuando RCA finalmente entregó en 1948 era una variante de 256 bits a unos 500 dólares la unidad. Princeton se rindió y optó por tubos Williams, construidos con tubos de osciloscopio corrientes que se conseguían en cualquier tienda.
La única máquina que llegó a usar Selectrones fue la JOHNNIAC de RAND, con ochenta tubos. Poco después llegó la memoria de núcleos y dejó obsoleta a toda la familia electrostática en un par de años — la causa de muerte más habitual para una tecnología que es apenas mejor y llega varios años tarde.