Principio de Kerckhoffs
Un criptosistema debe seguir siendo seguro aunque el enemigo lo conozca todo salvo la clave.
Formulado por el lingüista neerlandés Auguste Kerckhoffs en dos artículos publicados en el Journal des sciences militaires en 1883. De sus seis reglas para la criptografía militar, es la segunda la que ha perdurado: el sistema no debe requerir secreto, y debe poder caer en manos del enemigo sin que ello suponga un problema.
Claude Shannon lo reformuló más tarde como "el enemigo conoce el sistema". El principio explica por qué los cifrados serios se publican y se revisan abiertamente en vez de mantenerse en secreto. El diseño secreto ha demostrado históricamente ser un diseño débil — y, a diferencia de una clave, un algoritmo no se puede sustituir una vez filtrado.