AES
El cifrado simétrico por defecto del mundo: bloques de 128 bits, claves de 128, 192 o 256 bits.
Salió de un concurso abierto: NIST pidió en 1997 un sustituto del envejecido DES, quince propuestas se diseccionaron en público durante tres años, y el belga Rijndael, de Joan Daemen y Vincent Rijmen, ganó en 2000. Que el proceso fuera transparente explica buena parte de la confianza que inspira; compárese con DES, cuyas decisiones de diseño la NSA nunca explicó. Se ratificó como FIPS 197 en 2001.
El cifrado ejecuta de 10 a 14 rondas de sustitución, desplazamiento de filas, mezcla de columnas y suma de clave. Tras 25 años no hay ataque práctico contra AES completo; lo que se rompe son las implementaciones, no las matemáticas: las fugas por canal lateral a través del tiempo de caché fueron un problema real hasta que Intel añadió las instrucciones AES-NI en 2010, que lo hicieron a la vez más rápido y de tiempo constante. AES por sí solo aporta confidencialidad pero no autenticidad, y por eso los despliegues reales usan siempre un modo como AES-GCM.