Fraude amistoso (friendly fraud)
Cuando el propio titular de la tarjeta disputa una compra que sí hizo y que sí recibió.
El nombre es un eufemismo del sector. Nadie ha robado un número de tarjeta: el titular legítimo pide un contracargo sobre una compra legítima. A veces es deliberado, y el paquete que llegó "nunca llegó". Más a menudo es despiste. El cliente no reconoce el nombre de la empresa en el extracto, olvidó que la prueba gratuita se convertía en suscripción o descubre que los niños compraron monedas de un juego con la tarjeta guardada. El término menos cargado es fraude de primera parte.
Al comercio le cuesta defenderse. 3-D Secure traslada la responsabilidad cuando la tarjeta es robada, pero no sirve de nada si quien se autenticó es el mismo que ahora reclama. En 2023 Visa introdujo Compelling Evidence 3.0, que permite al comercio ganar el caso demostrando que el mismo cliente, dispositivo y dirección hicieron compras anteriores nunca disputadas.