Copyfarleft
Copyleft con cláusula de clase: libre para cooperativas de trabajadores y entidades sin ánimo de lucro, pero no para empresas corrientes que emplean a otros.
La idea es de Dmytri Kleiner, expuesta con más detalle en The Telekommunist Manifesto (2010). Su argumento era que el copyleft normal favorece a quien tiene el capital: una gran empresa puede montar un servicio rentable sobre código libre igual que un aficionado, y siempre acaba arriba. El copyfarleft solo permite el uso comercial a quienes son dueños de su propio trabajo.
La aplicación más conocida es la Peer Production License, basada en CC BY-NC-SA, en la que la restricción no comercial no se aplica a cooperativas ni a entidades sin ánimo de lucro. No está aprobada por la OSI y casi no se usa para software, pero plantea la pregunta que las licencias permisivas nunca tienen que contestar: ¿quién se beneficia realmente de que el código sea libre?