True-up
El ajuste de cuentas anual en el que el cliente declara cuánto uso licenciado ha añadido y lo paga a posteriori.
El término viene del Enterprise Agreement de Microsoft, un contrato de tres años que permite a una organización sumar usuarios y equipos sobre la marcha sin pedir licencias para cada uno. Una vez al año presenta un pedido de true-up con el crecimiento, y después llega la factura. Así es fácil crecer y fácil olvidar que crecer cuesta dinero.
Para el fabricante, la gracia está en que el cliente hace el recuento sabiendo que puede venir una auditoría. Para el cliente, la gracia es la flexibilidad, siempre que alguien lleve la cuenta de verdad. Sin un inventario que funcione, el true-up se convierte en una conjetura o en una sorpresa, y ajustar a la baja cuando el uso disminuye cuesta bastante más de negociar que ajustar al alza.