Swift gpi
El reglamento de Swift para pagos internacionales rastreables, en el que cada pago lleva un identificador único sobre el que deben informar todos los bancos del recorrido.
Un pago internacional suele saltar por varios bancos corresponsales, y durante décadas desaparecía del radar por el camino. El ordenante sabía que el dinero había salido; el beneficiario, que no había llegado. Ninguno sabía dónde estaba ni cuánto se habían quedado en comisiones por el trayecto. Swift lanzó gpi (global payments innovation) en 2017, en buena parte porque las fintech habían empezado a comerse el mercado precisamente con ese problema.
El núcleo es el UETR, un UUID que acompaña al pago de extremo a extremo y que es obligatorio en todos los mensajes de pago de la red desde noviembre de 2018. Cada banco informa de su tramo a un rastreador central: cuándo llegaron los fondos, cuándo siguieron y qué se descontó. Swift asegura que aproximadamente la mitad de los pagos gpi llegan al beneficiario en menos de 30 minutos. El resto suele estar esperando a que algún banco abra por la mañana.