SSD
Almacenamiento en memoria flash, sin partes móviles y sin el coste de buscar dónde está cada dato.
En un disco mecánico cada lectura implica mover un brazo y esperar a que gire el plato; en un SSD todas las direcciones cuestan lo mismo. Esa única diferencia dejó obsoletas optimizaciones que llevaban cuarenta años siendo obligatorias, como desfragmentar.
Tiene sus propias particularidades: las celdas se desgastan con la escritura, no se puede sobrescribir sin borrar antes un bloque entero, y el controlador reparte el desgaste por dentro. Con las unidades actuales el desgaste rara vez es lo que acaba fallando.