Copia de seguridad
Una copia de los datos que sirve para volver atrás — pero solo si alguien ha comprobado que se puede restaurar.
La regla clásica es 3-2-1: tres copias, en dos medios distintos, una de ellas fuera del sitio. El ransomware añadió un requisito más — al menos una copia inmutable o desconectada, porque el malware moderno busca y cifra las copias accesibles desde la red.
El error más caro no es no tener copias, sino tenerlas sin haberlas probado nunca. Una copia que nadie ha restaurado es una hipótesis, no una salvaguarda, y el momento de descubrir que estaba vacía es precisamente el peor posible.