Modos de sala
Ondas estacionarias entre las paredes de una sala que hacen retumbar unas notas graves y desaparecer otras.
Cuando media longitud de onda cabe un número entero de veces entre dos superficies paralelas, el sonido rebota de un lado a otro en fase consigo mismo. El modo axial más bajo está en la velocidad del sonido dividida por el doble de la longitud de la sala: cinco metros dan unos 34 Hz, más cada múltiplo entero. A los axiales se suman los tangenciales, entre cuatro superficies, y los oblicuos, entre las seis; más débiles, pero más numerosos.
En una sala pequeña los modos son escasos por debajo de unos cientos de hercios, y ahí determinan los graves más que los propios altavoces. En el centro una nota puede esfumarse mientras en la esquina sobra por diez decibelios. Las soluciones son tediosamente físicas: mover el punto de escucha y poner trampas de graves en las esquinas. La corrección de sala puede atenuar los picos, pero nunca rellenar los huecos.