Ataque de rondas reducidas
Un ataque contra una versión recortada de un cifrado, con menos rondas que el original, que mide cuánto margen queda.
Los cifrados de bloque modernos repiten una función de ronda un número fijo de veces, y parte de su margen de seguridad es cuántas de esas rondas pueden romperse. Un ataque de rondas reducidas apunta a una variante con menos rondas que el original. El resultado indica cuánto margen queda; no demuestra que el cifrado completo esté roto.
AES es el ejemplo estándar. El mejor ataque conocido contra AES-128 completo, el ataque biclique de 2011, necesita unas 2^126 operaciones: algo menos que la fuerza bruta y sin consecuencias prácticas. Romper una versión reducida es un hito para el campo. Presentarlo como amenaza para AES es otra afirmación muy distinta.