Oracle contra Google
El pleito estadounidense de una década sobre si reutilizar las declaraciones de la API de Java en Android infringía los derechos de autor.
Oracle compró Sun en 2010 y demandó a Google ese mismo año. Android había recreado 37 de los paquetes estándar de Java, con implementación propia pero las mismas declaraciones: unas 11 000 líneas que describen cómo se llaman los métodos y qué argumentos reciben. Oracle llegó a reclamar unos nueve mil millones de dólares. La parte de patentes cayó pronto, igual que la célebre función rangeCheck de nueve líneas.
El juez William Alsup, que aprendió Java durante el proceso, resolvió en 2012 que las API no estaban protegidas. El tribunal de apelación lo revocó en 2014, un jurado apreció uso legítimo (fair use) en 2016 y la apelación volvió a revocarlo en 2018. En abril de 2021 el Tribunal Supremo dio la razón a Google por 6 a 2, por uso legítimo. Dejó deliberadamente sin responder si las API son protegibles, así que toda la industria se apoya en una sentencia sobre la excepción y no sobre la regla.