Puerta de ruido (noise gate)
Un procesador de dinámica que corta la señal cuando cae por debajo de un umbral: el silencio pasa a ser silencio de verdad, no siseo ni sangrado.
Si un compresor aplasta lo que suena demasiado fuerte, la puerta estrangula lo que suena demasiado flojo. Los controles resultan familiares: umbral, ataque, hold (cuánto tiempo sigue abierta tras caer la señal) y release, más el rango, que decide si cierra del todo o solo atenúa unos decibelios. El trabajo clásico son los micrófonos de batería, donde el de la caja recoge todo el kit entre golpe y golpe, y los amplificadores de guitarra que zumban en las pausas.
Alimentada desde un sidechain, la puerta puede dispararse con otra señal. Hugh Padgham y Phil Collins pusieron una puerta a una enorme reverberación de sala sobre la batería a principios de los ochenta y obtuvieron el sonido que acabaría definiendo una década: el gated reverb, un accidente convertido en género.