Mesa de mezclas
El aparato que recibe muchas fuentes de audio, da forma a cada una y las suma en unas pocas salidas.
En el fondo, una mesa es una fila de tiras de canal, una red de buses que las reúne y una sección máster a la derecha. Cada canal tiene ganancia, ecualizador y a menudo dinámica, y el fader de abajo decide cuánto de él llega a la suma. Los envíos auxiliares desvían a la vez parte de la señal hacia los efectos y hacia las mezclas de auriculares de los músicos, así que una mesa en realidad hace varias mezclas al mismo tiempo.
En la era analógica era el mueble más caro del estudio, y Neve y SSL siguen siendo nombres que venden plugins. Las mesas digitales, con la Yamaha 02R de mediados de los noventa como punto de inflexión, permitieron guardar los ajustes, y el DAW acabó metiendo la mesa entera en el ordenador. Lo que queda encima del escritorio suele ser una superficie de control con faders motorizados, porque nadie quiere mezclar con un ratón.