MICR
Reconocimiento de caracteres de tinta magnética: las cifras del borde inferior de un cheque se imprimen con tinta ferrosa y se leen magnéticamente, no ópticamente.
MICR (Magnetic Ink Character Recognition) es la tecnología que hay tras esa curiosa línea de cifras del borde inferior de un cheque en papel. Los caracteres se imprimen con tinta de óxido de hierro en tipografías especiales —E-13B en Estados Unidos, CMC-7 en Europa— donde cada dígito produce una forma de onda única al pasar por una cabeza magnética. El lector interpreta el flujo magnético, no la forma.
La idea es la robustez: un cheque sellado, garabateado o manchado de café se lee igual de bien, porque la tinta aparece magnéticamente incluso bajo la suciedad. Bank of America y Stanford desarrollaron E-13B en los años cincuenta para automatizar la compensación de cheques y, aunque el cheque muere despacio, el formato perdura en la banca. Que una falsificación con tinta corriente pueda engañar a un lector es una debilidad conocida.