Programación en el sistema (ISP)
Grabar firmware nuevo en un chip mientras sigue soldado a la placa, en lugar de arrancarlo y meterlo en un programador.
El procedimiento antiguo era físico: sacar la EPROM del zócalo con un destornillador, borrarla un cuarto de hora bajo una lámpara ultravioleta, grabarla en un programador aparte y volver a colocarla. Cuando la flash y la EEPROM pasaron a estar en el mismo silicio que el procesador, el chip pudo recibir código nuevo a través de unos pocos pines de la placa. La familia AVR de Atmel lo hacía a finales de los noventa con cuatro señales SPI más el reset, y Microchip llama ICSP a la misma idea en sus PIC.
Las consecuencias fueron mayores de lo que parece. Las placas podían montarse en superficie sin zócalos, programarse al final de la línea de producción y actualizarse en campo. También abrió paso a un bootloader que asume la tarea por UART o USB, que es como un Arduino se las arregla sin programador externo. El legado sigue ahí en forma de conector de seis pines en innumerables placas cuyos dueños ya no recuerdan para qué sirve.