Fader
El control deslizante que fija el nivel de un canal en la mezcla, y que los DAW siguen dibujando en pantalla por pura costumbre.
En una mesa de mezclas cada canal termina en un fader. La escala es logarítmica y está graduada en decibelios, con 0 dB —ganancia unitaria, sin cambio— algo por debajo del tope para dejar margen de subida. Un recorrido largo, 100 mm es lo habitual en estudio, da más precisión que un potenciómetro giratorio, y diez dedos pueden mover diez canales a la vez.
Los faders motorizados se desplazan solos cuando suena la automatización y ceden cuando una mano los agarra. En las mesas analógicas el fader a menudo no toca el audio, sino que gobierna un VCA, lo que permite agrupar canales. En el software sobrevive como dibujo y en las superficies de control, porque ningún ratón supera a un fader físico en un fundido lento.