E-faktura
La factura sueca que aparece directamente en la banca online, ya rellenada y a la espera de una sola aprobación.
En lugar de un papel con un número OCR que hay que teclear, la empresa envía la factura a través de su banco y de Bankgirot hasta la banca online del cliente. Importe, vencimiento y beneficiario ya vienen rellenados, y el cliente aprueba con un clic. El cargo sale el día del vencimiento. A diferencia de la domiciliación (autogiro), el cliente ve cada factura antes de que se mueva el dinero, lo que la hace popular para importes variables.
Durante mucho tiempo hacía falta un acuerdo distinto con cada emisor. El servicio Alltid e-faktura («siempre e-factura») le dio la vuelta: el cliente acepta una vez en su banco y todas las empresas conectadas pasan a enviar en formato electrónico. La competencia viene de los buzones digitales como Kivra, que entregan la misma factura en PDF. Las facturas de empresas a organismos públicos siguen otro camino, vía Peppol.