Número OCR
La referencia legible por máquina de las facturas suecas, que permite al sistema del beneficiario asociar un pago a la factura correcta sin intervención humana.
El nombre viene de cuando los boletos de pago se leían ópticamente. La última línea se imprimía con la tipografía OCR-B para que las lectoras de Bankgirot y Postgirot pudieran interpretarla. Los formularios en papel casi han desaparecido, pero el nombre se quedó y hoy solo designa la referencia. Tiene como máximo 25 dígitos, y el último es un dígito de control en módulo 10, el mismo algoritmo de Luhn que protege los números de tarjeta. El beneficiario puede además hacer que el penúltimo dígito indique la longitud.
El dígito de control detecta la mayoría de las erratas ya en la banca online, antes de que el dinero salga de la cuenta. Los vecinos tienen sus propias variantes, como el KID noruego y el viitenumero finlandés. La referencia RF europea según ISO 11649 aspira a sustituirlas todas, con el resultado habitual de que ahora existe una variante más.