Ciclado de color
Animación sin redibujar un solo píxel — la imagen se queda quieta mientras se rotan los valores de la paleta y el hardware muestra el movimiento.
El truco aprovecha que una imagen indexada apunta a una paleta en vez de guardar los colores directamente. Al recorrer los registros de la paleta en bucle —agua que corre, lava que se arrastra, un campo de estrellas que titila— se obtiene movimiento a un coste de CPU casi nulo, porque la pantalla vuelve a leer la paleta en cada fotograma de todos modos. En los ordenadores domésticos de los años ochenta era a menudo la única forma de dar vida a una imagen fija.
Deluxe Paint hizo famosa la función en 1985 con su rango de ciclado, y artistas como Mark Ferrari la llevaron a la perfección en juegos como Loom. En la demoscene es la columna vertebral de muchos efectos plasma: lo que gira es la paleta, no los píxeles.