Charga-Plate
Una placa metálica en relieve, parecida a una chapa de identificación militar, que los grandes almacenes estadounidenses usaban para el crédito de sus clientes décadas antes de la tarjeta de crédito.
Farrington Manufacturing, de Boston, empezó a fabricarlas en 1928. La placa llevaba el nombre y la dirección del cliente en letras en relieve, y el dependiente la calcaba sobre la nota de venta igual que haría después un imprinter con la tarjeta. Cada placa solo valía en la tienda que la había emitido.
Cada tienda tenía su propio crédito y su propia placa, así que un cliente acomodado podía acabar con un manojo tintineante. Ese era justo el problema que atacaron Diners Club en 1950 y BankAmericard en 1958: una tarjeta, muchos comercios y un tercero que asume el riesgo. El relieve y el calco, eso sí, sobrevivieron al paso al plástico.