Emisor de tarjetas
El banco que le dio la tarjeta al titular y que, en última instancia, dice sí o no a cada compra.
En el modelo de cuatro partes, el emisor está del lado del titular, igual que el adquirente está del lado del comercio. Cuando la solicitud de autorización llega por la red de tarjetas, el emisor comprueba el saldo o el límite de crédito, pasa su modelo antifraude y responde en un segundo o poco más. Asume el riesgo de crédito, atiende las reclamaciones del cliente y es quien inicia un contracargo. A cambio cobra la tasa de intercambio de cada compra, que es lo que financia los puntos y las millas.
Los primeros dígitos del número de tarjeta, el BIN, identifican al emisor. En la década de 2010 se popularizó que las fintech "emitieran" tarjetas que en realidad cuelgan del BIN de un banco patrocinador, con la lógica de autorización alojada en un procesador de emisión. El cliente ve el logotipo de la fintech. La responsabilidad legal sigue siendo del banco.