Grabación binaural
Grabación con dos micrófonos en los oídos de una cabeza artificial, para que quien escuche con auriculares oiga la sala como si estuviera dentro.
En vez de calcular después la información de dirección, se captura directamente. Las cápsulas van donde estarían los tímpanos, dentro de una cabeza con orejas moldeadas, y la propia cabeza se encarga de las sombras y los reflejos. La idea es antigua: el théâtrophone de Clément Ader transmitió en 1881 la Ópera de París en estéreo por líneas telefónicas, con micrófonos colocados en parejas. Neumann lanzó la cabeza artificial KU 80 en 1973, y su sucesora, la KU 100, sigue siendo la herramienta de referencia.
El efecto puede ser asombroso, con pasos que te rodean por detrás o una voz que susurra al oído, pero solo funciona con auriculares. En altavoces, el canal izquierdo se cuela en el oído derecho y la ilusión se desmorona. Durante años fue un nicho del radioteatro, hasta que encontró una inesperada segunda vida en los vídeos de ASMR de YouTube.