Angela Sasse
Investigadora germano-británica que en 1999 escribió Users Are Not the Enemy y trasladó la culpa de las malas contraseñas de las personas a los sistemas.
Sasse y Anne Adams, en el University College London, entrevistaron a empleados sobre cómo gestionaban sus contraseñas. Las apuntaban, las compartían y las reutilizaban; no por descuido, sino porque las normas exigían más contraseñas, y más difíciles, de las que cabe en una memoria humana. Los departamentos de seguridad que trataban a los usuarios como el problema obtenían menos seguridad, no más.
Su grupo acuñó después el compliance budget: la disposición de la gente a dedicar esfuerzo a las normas de seguridad es limitada, y cada regla inútil la gasta. La idea reaparece en las directrices del NIST de 2017, que dejaron de recomendar los cambios periódicos de contraseña. Sasse se trasladó en 2018 a la Universidad del Ruhr en Bochum.