Alan Turing
El hombre que definió qué es un ordenador antes de que nadie hubiera construido uno, y por tanto también qué no puede hacer jamás.
En «On Computable Numbers», de 1936, Turing introdujo la máquina abstracta que lleva su nombre para zanjar el Entscheidungsproblem de Hilbert. La respuesta fue no: hay preguntas que ningún algoritmo puede decidir, y el problema de la parada es una de ellas. El mismo artículo describe, casi de pasada, una máquina universal capaz de simular a cualquier otra: el principio del programa almacenado.
Durante la guerra trabajó en Bletchley Park descifrando Enigma. En 1950 formuló el juego de imitación, hoy la prueba de Turing. En 1952 fue procesado por homosexualidad, condenado a un tratamiento hormonal, y murió dos años después por envenenamiento con cianuro. El principal premio de la informática lleva su nombre.