Xerografía
Proceso de copiado electrofotográfico en seco donde la luz, la carga estática y el tóner en polvo dibujan la imagen — el corazón tanto de la fotocopiadora como de la impresora láser.
Chester Carlson, abogado de patentes harto de copiar documentos a mano, demostró el proceso por primera vez el 22 de octubre de 1938 en Astoria, Nueva York. El nombre — del griego "escritura en seco" — se eligió para resaltar que prescindía de la química húmeda de los métodos de copiado anteriores. Un tambor fotoconductor se carga, se expone para que la carga se disipe donde incide la luz, y después atrae el tóner en polvo, que se funde sobre el papel con calor.
Carlson encontró comprador recién en 1947, en la pequeña Haloid Company, que en 1959 lanzó la Xerox 914 — la primera fotocopiadora automática de oficina y uno de los productos más rentables de la historia. El mismo proceso central impulsa cada impresora láser; solo cambia la fuente de luz, un láser en vez de una lámpara y una lente.