Wow y flutter
Oscilaciones de tono causadas por una cinta o un disco que no giran a velocidad perfectamente constante.
El wow es la variante lenta, unas pocas oscilaciones por segundo, típica de un disco con el agujero descentrado o de un casete con fricción irregular. El flutter es más rápido y viene del cabrestante, del rodillo de presión o de irregularidades del motor. Se mide con un tono de prueba de unos 3 kHz y se expresa en porcentaje, ponderado según cómo percibe el oído la oscilación. Una buena pletina de casete quedaba por debajo de una décima de punto.
El audio digital convirtió el problema en historia; su pariente más cercano es el jitter de reloj, varios órdenes de magnitud menor y por eso resuelto con word clock en lugar de mecánica. Con cierta ironía, hoy el wow y el flutter se venden como plugin, para quien quiera sonar como un magnetófono de bobina gastado.