Whitfield Diffie
Resolvió junto a Martin Hellman en 1976 el problema que se daba por imposible: cómo acuerdan dos partes una clave secreta sobre una línea que alguien está escuchando.
Hasta entonces, toda cifra exigía que las claves se hubieran distribuido de antemano por un canal seguro, lo que en la práctica significaba correos y logística militar. El artículo "New Directions in Cryptography" introdujo tanto el intercambio de claves que lleva sus nombres como la idea misma de las claves asimétricas y la firma digital.
Lo decisivo fue que el trabajo se publicó abiertamente. Hasta entonces la criptografía había sido terreno de los servicios de inteligencia, y las agencias estatales no lo vieron con buenos ojos: el GCHQ británico, según documentos desclasificados después, había llegado a resultados parecidos años antes pero los mantuvo en secreto. Sin criptografía de clave pública no existe HTTPS.