Tarjeta virtual
Un número de tarjeta sin plástico detrás, a menudo creado para una sola compra o un solo comercio, para que una filtración tenga un alcance limitado.
Técnicamente es un número de tarjeta corriente con fecha de caducidad y CVV, emitido sobre el mismo BIN que todo lo demás. Lo que cambia son las reglas que lleva asociadas. El número puede bloquearse a un comercio, un importe o un único uso, y anularse con un toque. Un número de un solo uso que aparece en una base de datos filtrada ya está gastado, y uno atado a un servicio de streaming no sirve en ningún otro sitio. De paso, cancelar suscripciones olvidadas se vuelve trivial. Revolut y bancos parecidos los ofrecen a particulares.
El gran mercado, sin embargo, es el corporativo. Las agencias de viajes pagan hoteles con un número nuevo por reserva, y procesadores de emisión como Marqeta los generan por API. A diferencia de un token de red, la tarjeta virtual es un número real que funciona en cualquier lugar que acepte tarjetas, sin vínculo criptográfico con un dispositivo.