Asperidad térmica
Un pico en la señal de lectura que salta cuando un cabezal magnetorresistivo roza un bulto — el calor de fricción ahoga la señal magnética.
Un cabezal magnetorresistivo lee porque su resistencia cambia con el campo magnético. Pero su resistencia también cambia con la temperatura, y ahí está la trampa: si roza una partícula o un bulto del plato, la fricción calienta el sensor en microsegundos, y el salto de resistencia lanza un pico grande que sepulta la diminuta señal magnética.
Apareció como un nuevo modo de fallo a mediados de los años noventa con los cabezales MR y GMR; los antiguos cabezales inductivos no percibían la temperatura y eran inmunes. El canal de lectura lo sortea con detectar-y-recuperar: reconoce el pico, descarta el sector y lo vuelve a leer.