The Grugq
Seudónimo de un investigador que pasó de la antiforense al corretaje de exploits y acabó siendo la voz más citada de la escena sobre seguridad operativa.
En la primera mitad de los 2000, The Grugq daba charlas sobre antiforense: cómo ocultar datos y rastros para que una investigación forense encuentre lo menos posible. En 2012 apareció en un artículo de Forbes sobre el mercado de zero-days, fotografiado junto a una bolsa de dinero en efectivo, como intermediario entre autores de exploits y compradores estatales. La foto se convirtió en símbolo de un mercado del que hasta entonces se hablaba en voz baja.
Más tarde se le conoció sobre todo por escribir y hablar de OPSEC: por qué pillan a los hackers (rara vez porque se rompa el cifrado, casi siempre porque hablan demasiado) y cómo funcionan las operaciones de influencia. Sus consejos son secos e incómodos, que es justamente la idea.