Resistencia a la manipulación
La resistencia a la manipulación es el conjunto de medidas físicas y lógicas que hacen caro abrir un dispositivo criptográfico sin que las claves sobrevivan.
Una tarjeta o un HSM es tan seguro como su carcasa. La resistencia combina recubrimientos protectores, sensores de voltaje, temperatura y luz, y rutinas que borran las claves cuando alguien intenta abrir el dispositivo. En FIPS 140, el nivel 3 y superiores exigen que la intrusión sea visible y que dispare el borrado de claves.
Compra tiempo, no inmunidad. Los ataques por fallos y por canal lateral pueden rodearla leyendo el chip desde fuera, y por eso suelen tratarse juntos.